
Tordera: Del Río a la Historia
Sobre este tour
Un paseo completo por Tordera, la villa más grande del Maresme, desde la estación de tren hasta el corazón cultural del pueblo. Este recorrido de aproximadamente hora y media te llevará a descubrir los secretos de una villa milenaria: el icónico Pont de Ferro reconstruido tres veces tras las riadas, el campanario románico del siglo XI, el trazado de la antigua Via Augusta romana, y el vibrante Teatre Clavé. Tordera es famosa por su mercado dominical de más de 150 años de tradición, uno de los más grandes de Cataluña con 300 paradas, y por las judías del ganxet con Denominación de Origen Protegida. Un viaje por dos mil años de historia en el corazón del Maresme.
Paradas (8)

Estació de Tordera - La Puerta del Maresme
Bienvenidos a Tordera. Comenzamos nuestro recorrido en la estación de ferrocarril, punto de entrada histórico para viajeros y comerciantes desde el siglo XIX. La llegada del tren a Tordera transformó radicalmente la villa. La línea Barcelona-Maçanet, inaugurada en 1859, conectó este rincón del Maresme con el mundo exterior. De repente, los productos locales podían llegar a los mercados de Barcelona en pocas horas, y los veraneantes barceloneses descubrieron la tranquilidad de esta villa entre el mar y la montaña. Hoy, la estación sigue siendo un punto neurálgico. Los trenes de Rodalies conectan Tordera con Barcelona en poco más de una hora, y muchos visitantes llegan cada domingo para disfrutar del famoso mercado. Desde aquí, caminaremos hacia el sur, descendiendo suavemente hacia el río Tordera y el casco histórico. A nuestra derecha mirando hacia el pueblo de Tordera, pueden ver ya la masa verde del Parc Prudenci Bertrana, nuestro próximo destino. Tordera debe su nombre al río que la atraviesa. 'Tordera' proviene del latín 'torrentera', haciendo referencia a las torrenteras que bajan del Montnegre. Un nombre que, como veremos, define la historia de este pueblo.

Parc Prudenci Bertrana - El Pulmón Verde
Entramos en el Parc Prudenci Bertrana, un oasis verde que ocupa la isla fluvial que el propio río creó durante una gran riada en 1907. El parque lleva el nombre de Prudenci Bertrana i Comte, uno de los escritores más importantes de la literatura catalana del siglo XX, nacido aquí en Tordera el 19 de enero de 1867. Busquen su busto cerca de la entrada. Bertrana fue un hombre del Renacimiento catalán: pintor, periodista, crítico de arte y, sobre todo, novelista. Su obra más conocida, 'Josafat', publicada en 1906, causó escándalo en su época por su crudo retrato de un campanero atormentado por sus pasiones. Su hija Aurora también se convirtió en una destacada escritora y viajera. Este espacio tiene una historia curiosa. En los años treinta del siglo XX, la sociedad recreativa 'l'Amistat' adquirió estos terrenos junto al río para organizar bailes y actividades lúdicas. En 1951 se construyó una pista de baile, y poco después el Ayuntamiento compró todo el terreno. Hoy el parque es el escenario de la Fira Mercat del Ram, una feria centenaria que se celebra el fin de semana de Ramos y que atrae a miles de visitantes con su ambiente multisectorial: productos artesanos, gastronomía local y las tradicionales palmas bendecidas. Continuemos hacia el Pont de Ferro, visible desde aquí.

Pont de Ferro - El Símbolo de la Resistencia
Nos encontramos ante el Pont de Ferro, sin duda el símbolo más emblemático de Tordera y un testimonio de la relación de amor y lucha que la villa ha mantenido con su río durante siglos. El primer puente de hierro se inauguró el 3 de agosto de 1897. Era una estructura impresionante de 183 metros de largo, sostenida por 10 pilares de hierro. Los vecinos de Tordera lo financiaron íntegramente de su bolsillo, cansados de depender de barcas para cruzar el río. Pero el río Tordera es caprichoso. Apenas 92 días después de su inauguración, el 3 de noviembre de 1897, una 'torderada' descomunal se llevó el puente. Los torderencs no se rindieron: reconstruyeron el puente y lo inauguraron de nuevo en agosto de 1899. Este segundo puente resistió 70 años, hasta que otra riada histórica, el 5 de abril de 1969, lo derribó definitivamente. Durante casi cuatro décadas, Tordera quedó sin su símbolo más querido. El puente que ven hoy fue inaugurado en 2007, incorporando elementos de seguridad modernos pero manteniendo el espíritu del original. Dispone incluso de ascensor para facilitar el acceso. Crucen el puente si lo desean. Desde el centro pueden contemplar cómo el río, aparentemente tranquilo, sigue recordando que la naturaleza siempre tiene la última palabra. Nuestro próximo destino está al otro lado: la Plaça de la Concòrdia.

Plaça de la Concòrdia - Las Herrerías del Río
Llegamos a la Plaça de la Concòrdia, un espacio que guarda la memoria de los oficios tradicionales de Tordera. Esta plaza fue adquirida por el Ayuntamiento en septiembre de 1958. Originalmente se construyó aquí un monumento a los caídos, pero con el tiempo el espacio se ha transformado en un lugar de encuentro ciudadano. Pero lo verdaderamente fascinante está en la calle que sale de aquí: el Carrer Ferrers. Este nombre no es casual. Durante siglos, esta calle llegó a albergar hasta diez herrerías, que aprovechaban la fuerza del agua del río para mover sus fuelles y martillos. Imaginen el sonido del metal trabajado resonando por todo el barrio, el calor de las fraguas, el trasiego de herradores y artesanos. Las herrerías de Tordera eran famosas en toda la comarca: fabricaban desde herraduras hasta rejas, aperos de labranza y herramientas. También en esta zona encontramos la antigua casa del beneficio del diaconil, una institución eclesiástica vinculada a la iglesia parroquial, y el sindicato de pagesos, testimonio de la importancia agrícola de la villa. Desde aquí parte también el antiguo Camí Ral de Hostalric a Blanes, que seguía el trazado de la Via Augusta romana. Durante dos mil años, este fue el gran eje de comunicaciones del Mediterráneo. Subamos ahora hacia el casco antiguo por el Carrer de les Creus.

El Camí Ral - La Antigua Via Augusta
Descendemos ahora hacia el Camí Ral, una de las calles más animadas de Tordera y, sin saberlo muchos, una de las vías más antiguas de la península Ibérica. Esta calle sigue el trazado de la antigua Via Augusta romana, la gran calzada que conectaba Cádiz con Roma pasando por toda la costa mediterránea. Los romanos la llamaron así en honor al emperador Augusto, aunque el camino existía desde mucho antes, cuando los íberos lo conocían como Via Heraclea. Durante la Edad Media, este mismo trazado se convirtió en la Strata Francisca, ruta de peregrinos y comerciantes. Ya en época moderna pasó a llamarse Camí Ral, el camino del rey. En 1737 una gran riada hizo imposible el paso por el antiguo trazado, que pasaba por los carrers Sant Antoni y Ferrers. Al año siguiente se decidió cambiar el recorrido por el actual. Así, el Camí Ral que pisamos hoy tiene casi tres siglos. Observen los edificios que flanquean la calle: algunos conservan elementos modernistas de principios del siglo XX, época en que Tordera vivió un cierto esplendor gracias a la industria del corcho. Los pequeños talleres corcheros proliferaron aprovechando la cercanía de los alcornocales del Montnegre. A lo largo de esta calle pueden también degustar la gastronomía local, especialmente las célebres judías del ganxet, con Denominación de Origen Protegida del Maresme. Nuestro destino final está cerca: el Teatre Clavé.

Església de Sant Esteve - El Corazón Milenario
Llegamos al corazón histórico de Tordera: la Plaça de l'Església, dominada por la imponente Església de Sant Esteve. La iglesia que ven ante ustedes es el resultado de más de mil años de historia. Aunque el edificio actual data de finales del siglo XVIII, construido entre 1780 y 1817 en estilo barroco y neoclásico, conserva un tesoro arquitectónico excepcional: su campanario románico del siglo XI. Observen la torre con atención: la parte baja es incluso anterior, de estilo prerománico; la parte media es románica, con sus característicos ventanales geminados; y la parte alta fue añadida en estilo gótico en el siglo XVI. Es como leer un libro de arquitectura en piedra. La primera mención documentada de esta iglesia data del año 977, cuando nobles catalanes la donaron al monasterio de Sant Pere de Rodes. Imaginen: cuando se construyó este campanario, Barcelona aún no tenía su catedral gótica. La fachada actual, de coronamiento ondulado, está presidida por un portal barroco con una hornacina donde se encuentra la imagen de Sant Esteve. Bajo ella, el escudo de la villa y la fecha de 1803. Esta plaza ha sido durante siglos el centro de la vida social, religiosa y política de Tordera. Y cada domingo, desde hace más de 150 años, acoge uno de los mercados más grandes de Cataluña, con cerca de 300 paradas y 40.000 visitantes semanales.

Carrer de les Creus - La Tragedia de 1773
Caminamos ahora por el Carrer de les Creus, cuyo nombre esconde una historia trágica que conmovió a toda la comarca. En este lugar se encontraba un antiguo hostal, propiedad del 'comú' o ayuntamiento, situado junto al trazado del Camí Ral. Era un punto de parada obligada para viajeros y comerciantes que recorrían la antigua Via Augusta. El 1 de enero de 1773, el hostal se derrumbó súbitamente, causando la muerte de once personas. Fue una tragedia que marcó profundamente a la villa. En memoria de las víctimas, se instalaron unas cruces en la fachada de la casa de enfrente, lo que dio nombre a esta calle. Si observan con atención algunas fachadas antiguas, aún pueden percibir la huella del tiempo en estos edificios de los siglos XVII y XVIII. Muy cerca de aquí se encuentra también el antiguo Hospital de Pobres de Tordera. El primer hospital está documentado desde los siglos XV-XVI y estaba ubicado en el cercano Carrer Sant Ramon. A finales del siglo XVI se trasladó a un edificio modesto junto a la Capella de Sant Antoni, una capilla del siglo XVII que ha servido tanto para usos religiosos como civiles, vinculada históricamente con la actividad política local. Continuemos hacia la Plaça de l'Església, el corazón de Tordera.

Teatre Clavé - El Alma Cultural
Finalizamos nuestro recorrido en el Teatre Clavé, el equipamiento cultural de referencia de Tordera y símbolo de la vitalidad artística de esta villa. El teatro que ven hoy se inauguró en dos fases: parcialmente el 26 de abril de 1998, con la presencia del poeta Miquel Martí i Pol, y oficialmente el 25 de abril de 1999. Pero su historia se remonta mucho más atrás. A finales de los años 20, en este mismo solar existía el Cinema Clavé, promovido por Josep Albertí Ruscalleda. Durante los años 30 vivió su época de esplendor, gestionado por el Sindicat Cercle Agrícola, que organizaba cine, teatro y actividades culturales. Durante la Guerra Civil, los sindicatos CNT y FAI se apoderaron del recinto y lo rebautizaron como 'Cinema Popular'. En la posguerra se conoció como 'Educación y Descanso'. En 1983, el Ayuntamiento lo compró por 13 millones de pesetas, y en 1988, ante su estado ruinoso, fue derribado. El nuevo edificio, diseñado tras un concurso de ideas, se erige en el corazón del núcleo urbano, en la Plaça de Miquel Martí i Pol, dedicada al gran poeta catalán que tanto apoyó el proyecto. Hoy, el Teatre Clavé ofrece programación estable de teatro, música, danza y artes escénicas, además de albergar el Centre de Formació Artística con escuelas de teatro, música, danza y bellas artes. Así concluye nuestro paseo por Tordera. Gràcies per la vostra visita. Fins aviat!
Tu guía

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Guía local verificado
Desde hace 15 años soy un aficionado a los audio tours, me encanta elaborarlos sobre lugares con anécdotas que son poco conocidas.
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